Un atributo de Dios: fidelidad, santidad, presencia… buscar un versículo y adorar
Un atributo es una característica de Dios: su fidelidad, su bondad, su santidad, su poder, su presencia. No son abstracciones: cada uno es una manera de decir quién es él. Esta misión te propone elegir un atributo, buscar un versículo que lo exprese y luego adorar a Dios por ello.
Cómo se ve en tu día
1. Elegir un atributo. Aquí tienes algunas palabras que explorar: la fidelidad (cumple su palabra), la santidad (es puro, aparte), la omnipresencia (está en todas partes), la omnisciencia (lo sabe todo), la bondad (da), la justicia (da a cada uno lo suyo), la eternidad (no cambia).
2. Buscar un versículo. Usa el buscador de la Biblia de la aplicación, con la palabra clave (fidelidad, santo, presencia). Lee tres o cuatro resultados y quédate con el que te hable.
3. Comprender lo que dice el versículo. ¿Quién habla? ¿En qué contexto? ¿Qué muestra de Dios?
4. Adorar. Repítele el versículo a Dios. «Señor, eres fiel. De generación en generación es tu verdad.» Quédate unos instantes en esa frase.
5. Aplicar. ¿Qué diferencia supone para mí que Dios sea fiel (o santo, o presente)? ¿Dónde necesito ese rasgo hoy?
Aquí tienes cuatro ejemplos de versículos ya localizados:
- Fidelidad: «Por generación y generación es tu verdad» (Salmo 119:90).
- Santidad: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos» (Isaías 6:3).
- Presencia: «¿Adónde me iré de tu espíritu?» (Salmo 139:7).
- Conocimiento: «Tú me has examinado y conocido» (Salmo 139:1).
Si vas con prisa, un atributo, un versículo, una frase. Si eres tímido, es un ejercicio muy interior.
Lo que dice la Biblia
El Salmo 139 es un himno a la omnisciencia y a la omnipresencia:
«Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos. Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.»
Dios conoce nuestros gestos, nuestros pensamientos, nuestras palabras antes de que se digan. No es una mirada amenazante, sino una mirada que conoce y que ama. El mismo salmo continúa:
«¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? Si subiere á los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.»
«¿Adónde me iré de tu espíritu?»: a ninguna parte, y es un consuelo. Incluso en el extremo de la mar, su mano nos guía. Y el Salmo 119 recuerda su fidelidad:
«Por generación y generación es tu verdad: tú afirmaste la tierra, y persevera.»
La tierra permanece firme: imagen de la fidelidad de Dios. Cada atributo es como una faceta de un mismo rostro.
Las trampas que debes evitar
Limitarte a los atributos «agradables». Dios es también santo, justo, celoso de su pueblo. Esos rasgos no contradicen su amor: lo precisan.
Tomar un atributo por una idea. Un atributo no es un concepto: es una manera de decir quién es Dios. Deja que se convierta en adoración.
Proyectar tus imágenes. Si tu padre era severo, «santo» puede sonar duro. Deja que el texto corrija tu representación.
Olvidar a Jesús. Para los cristianos, los atributos de Dios se ven en Jesús: su fidelidad, su santidad, su cercanía.
Buscar cantidad. Un atributo profundizado vale más que diez vistos por encima.
Hoy, elige un atributo. Busca un versículo, léelo y adora a Dios por ello.